PRODUCTOS MILAGRO

Productos milagro
Junto con las dietas comentadas en el capitulo anterior, es habitual que para perder peso se recurra a productos cuyos atributos también en muchos casos pueden rayar en lo milagroso. En ocasiones la utilización de estos productos es poco eficaz e incluso pueden resultar dañinos para la salud.
Realmente los “productos milagro” conviven con medicamentos y productos autorizados para la prevención y el tratamiento del sobrepeso. En general se pueden diferenciar de éstos por las siguientes características:
- Suelen aparecer de repente en épocas concretas del año, especialmente en primavera de cara al verano o después de las fiestas navideñas, destinados a
favorecer la pérdida del peso adquirido durante las celebraciones.
- Se lanzan con campañas publicitarias muy agresivas a través de los medios de comunicación (TV, prensa y radio) pero con una duración muy corta, porque rápidamente las autoridades sanitarias suelen tomar medidas contra ellos, generalmente su retirada, por utilización de publicidad engañosa que no se ajusta a criterios de transparencia, exactitud y veracidad.
- Pretenden aportar testimonios de personas famosas o de pacientes reales o supuestos como medio de inducción al consumo.
- Es muy común su adquisición a través de vías de comercio no convencional (fundamentalmente correo o internet), e incluso habría que desconfiar de que
muchos de estos productos realmente contengan lo indicado en su etiqueta.
- No viene claramente especificada su composición cualitativa ni cuantitativa. - En su etiquetado no aparece una identificación clara del fabricante o del
responsable de su comercialización, limitándose a incluir un teléfono o apartado de correos.
- Suelen tener un precio desorbitado.
- Prometen resultados y pérdidas de peso no reales.
A pesar de las enormes críticas llevad as a cabo, fundamentalmente por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU, 1993) y profesionales sanitarios, los reclamos sobre la magia de los productos adelgazantes sigue siendo alarmante por lo que hay que desconfiar de cualquier producto que prometa:
Normalmente estos productos son ilegales ya que en su mayoría su comercialización no ha sido autorizada por las autoridades sanitarias y suponen un fraude para el consumidor y la sociedad.
Dentro de ellos hemos de mencionar algunos productos que contienen sustancias que hacen "desengrasar" el cuerpo, o las que prometen hacer bajar de peso solo con tomar unas cápsulas (la mayoría de las veces conteniendo plantas laxantes, diuréticos o fibra saciante), aplicarse unos parches, utilizar unas determinadas plantillas, prendas, vendas, o ponerse una cinta o pulseras adelgazantes.
Lo único que pe rmiten perder estos remedios es “dinero del bolsillo” y, hasta el momento, para desilusión de muchos, lo único que realmente ayuda a disminuir el peso es conseguir un balance energético negativo, cuyas bases ya recordamos en este libro.





