• Dieta para diabéticos, la dieta sana para todos

    Un diabético no produce o utiliza la insulina adecuadamente, de manera que sus niveles de glucosa en la sangre están más elevados de lo normal, lo que provoca serios problemas de salud. Estos niveles, además de gracias a la medicación, se pueden controlar y reducir simplemente siguiendo una dieta sana, que no tiene mayores diferencias con la alimentación que debería llevar cualquier persona sana. Sus fundamentos son la limitación de los dulces, alcohol y grasas, y un abundante consumo de frutas, vegetales y granos enteros, al tiempo que se vigilan los carbohidratos. Esto permite además mantener el peso ideal, que es otra forma de controlar los niveles de azúcar.

    Los diabéticos, como cualquier otra persona, deben estar atentos a los hidratos de carbono, que pueden elevar el azúcar, dependiendo de su origen: los simples se encuentran en los dulces, miel, refrescos… estos elevan los niveles de glucosa mucho más rápido que los complejos, presentes en frutas, vegetales, pan integral y cereales, legumbres, alubias… además satisfacen el apetito durante más tiempo por aportar fibra. Un diabético necesita que entre un 40 y un 60% de sus calorías procedan de los carbohidratos, mientras un 20% vienen de las proteínas y menos del 30% de las grasas.

    Las proteínas deben proceder, preferiblemente, de aves y pescados, mejor que de carnes rojas. La mantequilla, margarina y aceites añaden grasa a los alimentos, así que hay que evitar los fritos y salsas con mayonesa.
     
    También es importante no saltarse comidas, mejor comer algo cada cuatro o cinco horas. No es necesario comprar alimentos especiales, simplemente controlar la cantidad de hidratos de carbono de cada comida, elegir alimentos con pocas grasas –especialmente las saturadas, presentes en tocino, margarinas- y cocinar sin excesos de salsas ni frituras. Una dieta sana para toda la familia.
     
     
    Ampliar la noticia
    1