Los kilos de más también aplastan la sexualidad
Estar gordo afecta a la sexualidad. Lo dicen los expertos, que han presentados los datos que avalan esta afirmación en la Semana Europea de la Salud Sexual. Según Mariano Rosselló, director del Instituto de Medicina Sexual, los estudios demuestran que "las personas con sobrepeso tienen el doble de riesgo de sufrir disfunción eréctil, y las obesas son 25 veces más propensas a sufrir problemas sexuales que aquellas que tienen un peso normal”. Y en España, según la última encuesta de Salud de 2009, hay unos seis millones de mayores de 18 años, un 17% de la población, con problemas de obesidad.
El hecho de verse gordo afecta sobremanera a la autoestima, lo que dificulta no sólo la relación de pareja, a los sentimientos y necesidades, también influye en la satisfacción en las relaciones sexuales. Y la obesidad también desencadena problemas fisiológicos que dificultan una normal vida sexual.
Los factores psicológicos afectan de diferente manera a hombres y mujeres: mientras ellos lo manifiestan en forma de impotencia sexual, ellas sufren falta de deseo, una inhibición de la líbido. Según Rosselló, el 68% de las mujeres sobradas de kilos “tenían insatisfacción sexual, mientras que sólo el 46,3% de las mujeres con peso normal la sufren”. Una investigación de la Universidad norteamericana de Duke, muestra que el 68% de las mujeres obesas no se sienten atractivas sexualmente, pero un año después de ponerse a dieta, el 42% había cambiado su percepción. “Con perder un poco de peso se sienten 10 0 20 años más jóvenes, en lo que a vida sexual se refiere”, dice Rosselló.
En cuanto a los factores fisiológicos, según un estudio del departamento de Bioquímica y Urología de la Universidad de Boston está demostrado que la “deficiencia de andrógenos y la disfunción endotelial (ligada a la grasa abdominal) son el vínculo entre obesidad y disfunción eréctil”.